M.R. / La nueva aplicación de Niantic y Nintendo, está muy presente en Candelario donde cientos de personas han podido ‘hacerse con todos’ durante las fiestas, ya que nuestro pueblo no es ajeno a la revolución que supone este fenómeno de masas encontrándose muchos de ellos en el Ayuntamiento, la Iglesia, la fuente del parque, el monumento a los pastores asturianos o dentro de vuestras propias casas.
En estos días cabe matizar que los seres que se podían ver a simple vista, sin necesidad de usar la aplicación móvil, a pesar de sus movimientos anómalos y de irse escondiendo de los rayos solares, no eran pokémon sino borrachos o resacosos.
Para los no iniciados, todo lo que deben saber es que la aplicación de Pokémon Go es ya un fenómeno de masas que lleva a públicos de edades diversas a patearse las ciudades de cabo a rabo en busca de Pokémon, unas criaturas que desde el 6 de julio caminan entre nosotros, aunque no podamos verlos. O no sin la cámara integrada del móvil.
Y es precisamente ahí donde reside el interés y atractivo de Pokémon Go: a través de la realidad aumentada, y siempre que un pokémon ande cerca, se pueden ver y capturar a través de la cámara, como si estuviera de verdad frente al usuario.
El objetivo del juego es simple y a los que estén acostumbrados a los productos de la franquicia no les pillará por sorpresa: ‘hacerse con todos’ los 150 pokémon, entrenarlos y enrolarse en uno de los tres equipos disponibles -amarillo, azul o rojo- para luchar y conquistar el mayor número de gimnasios posibles.









