M.R. / La Junta de Castilla y León y el Gobierno liberarán a los municipios de prestar los servicios públicos que no sean estrictamente obligatorios si no está en condiciones financieras de hacerlo. En el caso de Candelario, el municipio ya no tendría que correr con los gastos del Colegio Público Neveros y del Centro de Salud. La competencia es actualmente municipal, pero «recaerá en las comunidades autónomas competentes en materia de educación», que pasarán a encargarse del mantenimiento de estos colegios, del mismo modo que se hacen cargo de los institutos de enseñanza secundaria. La propuesta de reforma de la ley reguladora de las bases del régimen local contempla la posibilidad de que los municipios sigan con esas competencias «por delegación autonómica y con la correspondiente transferencia de crédito». De forma similar pasaría con el Centro Médico.
Aún es muy pronto para ser alarmistas, pero esta nueva configuración de la financiación pudiera ser utilizada por la Junta para fusionar servicios de diferentes municipios, y concentrar alumnos en los grandes núcleos de población, con lo cual la cesión de la financiación de la sanidad y educación local puede conllevar a la perdida de dichos servicios en la localidad.
El secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, anunció recientemente que el Gobierno ya está trabajando con la Federación de Municipios y Provincias, y que lo hará con las Comunidades Autónomas, con la idea de abordar el proceso antes de que termine este año.










