M.R. / Alberto Segade Illán en representación de Gecobesa, Sociedad concesionaria del Centro de Turismo y Estación de Esquí “Sierra de Béjar-La Covatilla”, a presentado una queja por escrito a las Administraciones Públicas a las que compete velar por la seguridad en las vías de comunicación, para ponerles al corriente de los accidentes de tráfico que se han producido el pasado fin de semana como consecuencia de la falta de eficacia en los servicios de vialidad invernal.
Así, la empresa Gecobesa expone que «Que a lo largo de este fin de semana, sábado 29 y domingo 30 de diciembre, se han producido diversos accidentes automovilísticos, tanto en la SA 100, en el tramo comprendido entre La Hoya y el cruce con la CN 630 en Vallejera de Riofrío; como en la carretera CP 4 de acceso a la plataforma del Paraje de La Covatilla. Todos estos accidentes (de los que hay constancia documental a través de los respectivos atestados de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil) tuvieron su origen en el estado deslizante del firme, a causa de la ausencia de intervención por parte de los servicios de vialidad invernal en las carreteras señaladas y se han saldado con heridos e importantes daños materiales, afectando a varios vehículos que, en su mayor parte, eran ocupados por esquiadores y turistas».
Por ello desde Gecobesa apelan al Ayuntamiento de Béjar, Diputación de Salamancas y Junta de Castilla y León, ya que «Al margen de los daños materiales y personales que se han causado, es muy de lamentar la malísima imagen ofrecida ante nuestros visitantes por parte de una zona que aspira a ser, algún día, destino turístico de referencia».
En consecuencia con su exposición de los sucesos solicitan se «tomen las medidas oportunas por parte del Ayuntamiento de Béjar; para que el funcionamiento de los servicios de vialidad invernal sea el adecuado y, en el futuro, se eviten en lo posible, situaciones como las acontecidas, en las que la eficacia y falta de diligencia han derivado en graves accidentes, que en un futuro podrían tener aún peores consecuencias. No sólo para los accidentados sino para los responsables que tienen la obligación de evitarlos».









