Los trabajadores de las Brigadas de Refuerzo para la Extinción de Incendios Forestales (BRIF) se concentraron ayer a las puertas de las Cortes de Castilla y León mientras se votaba una Proposición no de ley del Partido Socialista para que la Junta se implique en la mejora de sus condiciones laborales y para instar a que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente le reconozca la categoría de «bomberos forestales». La proposición no prosperó al contar con los votos en contra de PP y Ciudadanos, aunque fue apoyada por PSOE, IU, UPL y Podemos.
La concentración coincidió con el día 52 de la huelga indefinida emprendida por los trabajadores de las bases de extinción de incendios que dependen del Ministerio y que en Castilla y León son los tres centros de Tabuyo del Monte (León), Lubia (Soria) y Puerto Pico (Ávila). La huelga está condicionada por los abusivos servicios mínimos establecidos en el 75% de los efectivos, que se han respetado desde el inicio del conflicto, el pasado 27 de julio. La campaña de incendios ha contado además con el trabajo voluntario de las personas que realizaban la huelga para que no se viera resentido el servicio.
Una representación del Comité de Empresa, encabezada por el delegado de CCOO, Jorge Nieto, se entrevistó con representantes del Grupo Parlamentario socialista y del Grupo Parlamentario de Podemos en las Cortes Regionales antes de la votación de la proposición socialista. La protesta de los bomberos forestales ha concitado el apoyo de todos los grupos de la oposición, excepto Ciudadanos. El único parlamentario de Izquierda Unida-Equo en las Cortes regionales, José Sarrión, visita hoy la base del Puerto del Pico para conocer “in situ” las condiciones laborales de los miembros de la Brigadas.
Recordemos que los trabajadores exigen cambiar de categoría laboral para pasar de peones de montes a bomberos forestales. La categoría ya está reconocida en el catálogo profesional de nuestro país, pero la empresa Tragsa, de la que dependen, se resiste a pesar de que no supondría subida salarial. Pero las plantillas quieren este reconocimiento porque tienen un trabajo penoso que, de ser reconocido, les daría opción a una jubilación anticipada o al reconocimiento de determinadas enfermedades profesionales. Por esta misma penosidad, otro de los puntos que reivindican es la posibilidad de pasar a una segunda actividad fuera de los fuegos cuando las condiciones físicas que deben acreditar anualmente les impidan trabajar en el monte. El tercer punto de su tabla reivindicativa es una subida salarial que compense mejor el trabajo realizado en condiciones de extrema dureza en el monte.
Hay que señalar que los trabajadores cobran poco más de 1.000 euros, contando todos los conceptos, a excepción del complemento por actuación en los fuegos que importa 112 euros y que, prorrateado por día, da la exigua cifra de 3,70 euros diarios por jugarse la vida «primero en el helicóptero en el que volamos hasta el fuego y luego cara a cara con las llamas» señala el delegado de CCOO en el sector, Jorge Nieto.










