- Una oruga que cada vez sobrevive más al invierno por las temperaturas más altas y la falta de depredadores.
Con el calor la oruga del pino cae de su nido al suelo. Alli forman las cadenas que le dan nombre. Procesionan en hilera hasta se entierran en el suelo donde saldrán como polillas nocturnas en el mes de julio. Un proceso natural que esta primavera es mas abundante de la habitual.
Su mecanismo de defensa son los finos filamentos, altamente urticantes, sobre todo para los niños y las mascotas. La abundacia de orugas esta dejando ya numerosos problemas. Lo mejor evitar las zonas de pinares hasta que pase el primer ciclo de calor primaveral.










