M.R. / En 176 municipios de Castilla y León descenderá el número de representantes públicos, frente a 17 que han logrado darle la vuelta a la tortilla. Es el caso de Viana de Cega, donde el salón de plenos tendrá que albergar dos sillas más. Aumenta la población infantil, pero no el censo electoral, así que lograr un concejal requerirá de menos votos.
Lo mismo ocurre en Grijota, donde la llegada de población joven hace necesario el refuerzo de los servicios públicos. Hoy en Castilla y León 13.219 concejales velan por el bienestar de sus vecinos. A partir de mayo serán 322 menos.
En Candelario el descenso por debajo de los 1.000 habitantes, 970 al cierre del año 2014, nos resta muy probablemente dos concejales del salón de plenos.










