M.R. / A petición del Grupo Municipal Socialista se realizó ayer un pleno de carácter extraordinario motivado por el inminente cierre del Hospital-Asilo «San Pedro Nolasco».
El pleno rápidamente se convirtió en zona de conflicto con reproches cruzados entre Ana María Carrón, Alcaldesa de Candelario, y Pablo Hernández, Portavoz del Grupo Socialista. Y mientras Pablo ponía de manifiesto el malestar de su grupo argumentando que «el Equipo de Gobierno habéis intentado que no fuera conocido el cierre por los vecinos» o hacía referencia al proyecto que dejo Carmen Esteban sobre la mesa tras su última legislatura recriminando que el PP y GIC «han rechazado la reforma por insano partidismo», Ana María contestaba que «la intención que el Equipo de Gobierno tenía era de convocar al pueblo» y sobre las promesas electorales de una nueva residencia afirmaba que «la actual situación económica impide la construcción de una nueva».
El debate discurrió e incluso a lo largo de la sesión Ana María Carrón reconocía haberse equivocado en la gestión de este asunto con un contundente «lo hemos hecho muy mal».
Tras la crispación llegó la calma, y el PSOE puso sobre la mesa una solución para someterla a votación; la permuta de la actual residencia por el albergue situado en el parque, solicitando una valoración económica y pidiendo que la Junta corriera con la financiación de las obras necesarias para adecuar el albergue como residencia para mayores.
Los concejales optaron por aclarar los términos de dicha moción mediante un receso a puerta cerrada que ha durado unos diez minutos. Tras este receso los nueve concejales votaron favorablemente por unanimidad el acuerdo propuesto por el Grupo Socialista.
Finalizado el pleno, y de forma absolutamente extraordinaria, la Alcaldesa ha ofrecido la palabra al publico asistente, el cual llenaba por completo el salón de plenos. El guante lo recogió en primera instancia la ex-alcaldesa Carmen Esteban Fonseca, quien recriminó a Ana María algunos datos erróneos que esta había ofrecido durante la sesión.
En segundo lugar participó Miguel Rodero, portavoz de Izquierda Unida, quien se congratuló porque el pleno hubiese llegado a un acuerdo, pero criticó que este se alcanzara a puerta cerrada sin transparencia y con la falta de respeto que eso supone a los ciudadanos presentes. También matizó que este acuerdo esta «cojo» no especifica los pasos a seguir y «olvida» a las trabajadoras en régimen de autónomo que actualmente tiene el Asilo.











