rtvcyl.es / Para Juan Diego y Guillermo su labor como guardias civiles prosigue con total normalidad. En servicio de patrulla rutinaria vuelven a Navasequilla donde, hace tan solo unos días, auxiliaron a dos personas que resultaron intoxicadas por monóxido de carbono en su propia casa. Una de las 4 actuaciones en los últimos cuatro meses que han tenido final feliz y que los vecinos agradecen.
Cada vez que recorren las carreteras y pueblos de la comarca recuerdan los últimos casos en los que han actuado como el auxilio a una mujer que se puso de parto y que estaba incomunicada por la nieve o cuando evitaron el suicidio de una mujer el pasado octubre. Eso si, no se sienten héroes del mundo rural.
Pero lo que está claro es que su profesionalidad ha hecho que incluso las portadas de los periódicos les definan como auténticos ángeles de la guarda.









